Claves para identificar la financiación disponible para la PYME en sus procesos de internacionalización

La internacionalización es un proceso que engloba operaciones que van desde la exportación esporádica de un bien hasta la creación de una filial productiva en otro país para escoger dos facetas muy diferentes de este proceso. Comprende diferentes acuerdos de colaboración, asociación con empresas extranjeras, adquisiciones o fusiones, inversión en el ámbito internacional, sin olvidar los proyectos de transferencia tecnológica (I+D+i), así como otros de cooperación internacional para el desarrollo, materializada a través de licitaciones internacionales y multilaterales. En cualquiera de estas vertientes el acceso a la financiación constituye un aspecto de indudable relevancia para abordar el proyecto con éxito, hasta el punto de que, en ocasiones, representa el principal obstáculo que deben afrontar los emprendedores cuando tratan de desarrollar una estrategia de internacionalización. Así, resulta imprescindible que las empresas no sólo conozcan las modalidades de financiación que tienen a su alcance y especialmente aquéllas diseñadas para cubrir los riesgos y requerimientos propios de este tipo de operaciones, sino que dispongan de un consultor experimentado que pueda guiarlas en el proceso de obtención de la financiación deseada.

Independientemente del objetivo que persiga la internacionalización: crear una empresa, invertir en el exterior, franquiciar, exportar sus productos o servicios, etc., la búsqueda de financiación es un proceso que requiere:

•           conocer dónde se hallan estos recursos,

•           qué entidades los gestionan,

•           cuáles son los requisitos para acceder a ellos,

•           qué gastos conllevan y, sobre todo,

•           cuáles son los que se adaptan mejor a las circunstancias de la empresa

•           y las necesidades del proyecto.

 

Son los principales factores a tomar en cuenta a la hora de recomendar alguna fuente de financiación a las PYMES que desean internacionalizarse

Otro factor que condicionará el tipo de financiación requerido y las cantidades necesarias es el modo de internacionalización elegido (nombramiento de un agente o distribuidor, creación de una red de franquicias, etc,..).

Otra de las premisas importantes que resaltar es que se trata de una materia que cambia muy rápidamente por lo que es importante mantenerse informado y disponer de información actualizada a lo largo de la prestación de servicio. Desde un punto de vista práctico: utilizar las páginas webs de los diferentes organismos para mantenerse al día es fundamental, además de crear RSS y utilizar buscadores de ayudas.

Otro criterio fundamental que abre la puerta a diferentes instrumentos de ayuda oficial a la exportación es el nivel de desarrollo del país donde vamos a llevar a cabo la exportación o el proyecto que facilita el acceso a diferentes instrumentos de ayuda oficial a la exportación. La clasificación de los países del mundo según su ingreso nacional bruto per capita (antes llamado PIB per capita, terminología del Banco Mundial) se puede encontrar en:

http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.PCAP.CD

Este criterio permite a la empresa informarse sobre las posibilidades que tiene el país de interés, en beneficiarse de:

•           Créditos FIEM con más o menos condicionalidad.

•           Conversión de deudas en inversiones públicas o privadas.

•           Ventanillas privadas de los organismos multilaterales

 

Al margen de estas posibilidades, KBK INTERNACIONAL siempre comprueba sistemáticamente las posibilidades de ayudas y subvenciones que existen en el país objetivo, sea cual sea su nivel de desarrollo, otorgadas por las autoridades de dicho país para ofrecer esta posibilidad a la empresa asesorada. Por ejemplo, si el empresario tiene como proyecto de internacionalización la instalación de una almazara ecológica en Marruecos, gracias al FODEP (Fondo de Descontaminación Industrial) dependiendo del Ministerio de Medio Ambiente Marroquí, obtendrá una subvención de hasta el 40% a fondo perdido de su inversión en el país vecino.